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- Cecilia Bulotta Chino Perico
- Buenos Aires, Argentina
- TELEFONO PARA CONTACTO: 15 6268 4070
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miércoles, 30 de marzo de 2011
Las mejores clases no son las que parecen multitudinarias, sino las que modifican PARA BIEN el baile y la manera de sentir y de pensar de la gente que esta empezando a transitar este largo camino. Gracias a todos los que se sumaron y perdón a los que quedaron afuera. Este sábado a las cinco volvemos a entregarles un cacho de vida en nuestro baile!
CLASE SEMI PRIVADA. CUPOS LIMITADOS
HOY ES EL DIA! HOY ES LA CLASE EN CALLAO 339! LOS ESPERAMOS A TODOS LOS QUE SE INSCRIBIERON A LAS 17.30 EN EL BAR LA ACADEMIA. (CALLAO CASI ESQ. CORRIENTES)...COMO NOS VAMOS A DIVERTIRRRRRR! A BAILAR SE HA DICHOOOOO!
lunes, 28 de marzo de 2011
NO TE LO PODES PERDER!
ENCUENTRO UNICO CON EL MITICO MILONGUERO DE VILLA URQUIZA Y SU COMPAÑERA. LUNES 28/3 A LAS 18 HS. CLASE SEMI PRIVADA, CON CUPOS LIMITADISIMOS! ESTILO VILLA URQUIZA...CONFIRMAR ASISTENCIA Y PARA MAS INFORMACION AL 15 5726 4070
domingo, 27 de marzo de 2011
CLASE SEMI PRIVADA. CUPOS LIMITADOS
el proximo 28/3 se dictara una clases semiprivada con El Chino Perico y Cecilia Bulotta. Fvr. confirmar asistencia al 15 5726 4070. La misma se realizara en Callao 339 2º piso.
sábado, 26 de marzo de 2011
CLASE SEMI PRIVADA. CUPOS LIMITADOS
PROXIMO ENCUENTRO CON EL CHINO PERICO Y CECILIA BULOTTA PARA EL LUNES 28 DE MARZO 18.30 HS...CLASE SEMI PRIVADA SOBRE EL ESTILO VILLA URQUIZA, ELEGANCIA Y COMPAS! RESERVA TU VACANTE, LLAMANDO AL 15 5726 4070
jueves, 24 de marzo de 2011
miércoles, 23 de marzo de 2011
CLASE SEMI PRIVADA. CUPOS LIMITADOS
PROXIMO ENCUENTRO CON EL CHINO PERICO Y CECILIA BULOTTA PARA EL LUNES 28 DE MARZO 18.30 HS...CLASE SEMI PRIVADA SOBRE EL ESTILO VILLA URQUIZA, ELEGANCIA Y COMPAS! RESERVA TU VACANTE
Nuestra participacion en Tango Argentino en el Obelisco, dirigidos por Claudio Segovia
28 años después... el Obelisco
28 años después... el Obelisco
A casi 3 décadas de su debut apoteótico en París, por fin pudo verse el mítico espectáculo de Claudio Segovia, gratis, en
Para todos fue una noche histórica…
“La presentación ha sido maravillosa. ¡Y además, gratuita, no lo podía creer! Porque cuando vi el show por primera vez en mi país, los Estados Unidos, pagamos 250 dólares por persona para poder verlo. Valió la pena porque fue maravilloso y de muy buen gusto”. Así nos lo comentaba Ana Rosell, diseñadora de modas, oriunda de Norteamérica, quien de vacaciones en Buenos Aires, terminaba de aplaudir el mega-evento de “Tango Argentino” en el Obelisco el último 19 de febrero.
“Es una experiencia estética”, expresó por su parte la jefa de espectáculos del Diario Perfil,Marita Otero Olivera, quien había presenciado el espectáculo creado y dirigido por Claudio Segovia, junto al talentoso Jorge Luz, actor que supo integrar el elenco, allá por 1983, cuando se estrenó en el Chatelet de París.
La cita fue a las 20 horas, aunque comenzó alrededor de 20,30, bajo un cielo que contra pronósticos de mal’ agüero, mostraba algunas estrellas titilando.
Decíamos que fue una noche histórica… para el público –porteños, del interior y exterior del país; y para los propios artistas, los “históricos” como María Nieves, Raúl Lavié, María Graña, Carlos y María Rivarola, Gloria y Eduardo Arquimbau, Guillermina Quiroga, Carlos Copello, Pablo Verón, Miguel Ángel Zotto, Carlos e Inés Bórquez, Naanim Timoyko… Y los “nuevos”, los que se sumaron en los últimos años, entre ellos, Gisela Galeassi, Horacio Godoy, Alejandra Martinian, El Flaco Dany, Silvina Valz, Junior Cervila y Natalia Royo, Angie González, Cesar Coelho, Silvia Toscano y Gabriel Bordón, Cecilia Capello y Alejandro Andreain, El Chino Perico y Cecilia Bulotta, Silvia y Alfredo Alonso, y Osvaldo y Coca Cartery.
La espectacular orquesta en vivo, que no tuvo respiro durante las casi dos horas que duró el show, estuvo integrada, entre otros, por el virtuoso Pablo Agri en violín, los bandoneonistasHoracio Romo y Pablo Mainetti, Hernán Possetti en piano, y contó con la participación especial de Walter Ríos, a cargo del solo de “Adiós Nonino”.
Esta nueva puesta en escena contó con algunos arreglos orquestales "de siempre", de la primera época, y con otros nuevos realizados por Christian Zárate.
Juan Carlos Copes no participó porque no se llegó a un acuerdo; y Roberto Herrera estaba de gira, como así también Roberto Reis.
Lo único lamentable sobre la organización de este importante evento fue que no tuvo suficiente publicidad, no se vieron afiches en las calles, de manera que mucha gente estuvo ausente por falta de difusión. Como se sabe, nadie enciende una lámpara para ponerla debajo de la mesa… Curioso fue que algunos medios mencionaron 12 y 15 mil personas, cuando no fue así; y aunque hubo cámaras de televisión, a la fecha del cierre de la presente edición aún no habían anunciado su transmisión. Una verdadera pena…
“La presentación ha sido maravillosa. ¡Y además, gratuita, no lo podía creer! Porque cuando vi el show por primera vez en mi país, los Estados Unidos, pagamos 250 dólares por persona para poder verlo. Valió la pena porque fue maravilloso y de muy buen gusto”. Así nos lo comentaba Ana Rosell, diseñadora de modas, oriunda de Norteamérica, quien de vacaciones en Buenos Aires, terminaba de aplaudir el mega-evento de “Tango Argentino” en el Obelisco el último 19 de febrero.
“Es una experiencia estética”, expresó por su parte la jefa de espectáculos del Diario Perfil,Marita Otero Olivera, quien había presenciado el espectáculo creado y dirigido por Claudio Segovia, junto al talentoso Jorge Luz, actor que supo integrar el elenco, allá por 1983, cuando se estrenó en el Chatelet de París.
La cita fue a las 20 horas, aunque comenzó alrededor de 20,30, bajo un cielo que contra pronósticos de mal’ agüero, mostraba algunas estrellas titilando.
Decíamos que fue una noche histórica… para el público –porteños, del interior y exterior del país; y para los propios artistas, los “históricos” como María Nieves, Raúl Lavié, María Graña, Carlos y María Rivarola, Gloria y Eduardo Arquimbau, Guillermina Quiroga, Carlos Copello, Pablo Verón, Miguel Ángel Zotto, Carlos e Inés Bórquez, Naanim Timoyko… Y los “nuevos”, los que se sumaron en los últimos años, entre ellos, Gisela Galeassi, Horacio Godoy, Alejandra Martinian, El Flaco Dany, Silvina Valz, Junior Cervila y Natalia Royo, Angie González, Cesar Coelho, Silvia Toscano y Gabriel Bordón, Cecilia Capello y Alejandro Andreain, El Chino Perico y Cecilia Bulotta, Silvia y Alfredo Alonso, y Osvaldo y Coca Cartery.
La espectacular orquesta en vivo, que no tuvo respiro durante las casi dos horas que duró el show, estuvo integrada, entre otros, por el virtuoso Pablo Agri en violín, los bandoneonistasHoracio Romo y Pablo Mainetti, Hernán Possetti en piano, y contó con la participación especial de Walter Ríos, a cargo del solo de “Adiós Nonino”.
Esta nueva puesta en escena contó con algunos arreglos orquestales "de siempre", de la primera época, y con otros nuevos realizados por Christian Zárate.
Juan Carlos Copes no participó porque no se llegó a un acuerdo; y Roberto Herrera estaba de gira, como así también Roberto Reis.
Lo único lamentable sobre la organización de este importante evento fue que no tuvo suficiente publicidad, no se vieron afiches en las calles, de manera que mucha gente estuvo ausente por falta de difusión. Como se sabe, nadie enciende una lámpara para ponerla debajo de la mesa… Curioso fue que algunos medios mencionaron 12 y 15 mil personas, cuando no fue así; y aunque hubo cámaras de televisión, a la fecha del cierre de la presente edición aún no habían anunciado su transmisión. Una verdadera pena…
Aplausos, lágrimas y abrazos…
El espectáculo, que significó el cierre del ciclo de actividades gratuitas de verano, “La Ciudad al aire libre”, organizado por el Ministerio de Cultura Porteño, abrió con “Quejas de bandoneón” (instrumental); le siguieron “El apache argentino” (con un baile de hombres);El esquinazo, La Puñalada , El Porteñito; El choclo; Mi noche triste, a cargo de Lavié; La morocha, La cumparsita; El amanecer, El entrerriano, Orillera; un arreglo especial de fueyes que unió El Marne y Taconeando; el cuadro de “Milonguita”; Nostalgias(instrumental); La Mariposa ; La Yumba ; Canción desesperada por Graña; Bahía Blanca, Desde el alma, Milongueando en el 40, Canaro en París, Nocturna, Milonguero viejo, Cautivo por Graña, Recuerdo, Tanguera, Verano Porteño, Patético por María Nieves; Adiós nonino, Danzarín con todo el elenco de bailarines, otra vez Quejas de bandoneóny, como bis, La Cumparsita.
E l francés Jean Luc Don Vito fue el encargado del maquillaje y los peinados: “Yo hice la creación hace 23 años en París porque desde el principio estoy en Tango argentino”.
E
Cuando finalizó el espectáculo, “La Milonga Argentina ” saludó en los camarines (carpas especialmente levantadas para la ocasión), a los protagonistas de ayer y de hoy, y grabó sus testimonios:
María Nieves reconoció sentirse muy emocionada: “La gente a mi me vuelve loca, de vez en cuando tengo que bailar porque me llevo algo que me dura como un mes. La energía que me brinda el público es maravillosa. Fue una noche de muchos recuerdos, me vinieron a la menteVirulazo y Elvira, y cuando escuché el tema Verano Porteño se me representó Juan Carlos Copes, porque yo lo bailaba con él.” Para su Partners, el brasileño Junior Cervila, se repitió la emoción: “Fue un honor para mí, amo el tango y cambié de patria por el tango. Cuando me vine ala Argentina en el ’92, la miraba y la adoraba a María, y hoy fue algo inolvidable bailar con ella frente a todo este público”. En tanto, Nélida Rodríguez, quien estuvo desde el primer día y hasta la fecha integrando el espectáculo, sintetiza todo con una frase especial: “Al espectáculo lo tengo en el oído y en el corazón… Son muchos años realizando ocho funciones semanales”.
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“Cuando debutó Tango Argentino en 1983, en París, yo estaba ahí, y realmente me emocioné mucho cuando Claudio me invitó a participar de este evento. Además, la compañía esta impecable, mejor que nunca. Estoy muy feliz esta noche y hay que seguir adelante con este proyecto porque Tango Argentino fue una bisagra para el mundo.”, cuenta Walter Ríos.
Para El Pebete, Horacio Godoy, “fue una noche increíble y creo que le debemos mucho a toda la gente de Tango Argentino, los que trabajamos del tango estos últimos 20 años. Me saco el sombrero y estoy inmensamente agradecido de toda la movida post 83 que generó que todos hoy por hoy podamos vivir de lo que nos gusta y que este impuesto en el mundo. De no haber sido por Tango Argentino no se qué hubiese pasado con nosotros, tal vez hoy estaríamos adentro de una oficina”.
Por su parte, para el talentoso Pablo Agri “fue una noche de fiesta”: “Los que hemos tenido la suerte de hacerlo anteriormente, revivir esto en Buenos Aires y en este lugar es una fiesta magnifica”.
Los abrazos se repiten entre unos y otros. Algunos todavía visten la ropa del show y se van a cambiar rápidamente. Junto a su hijo, Alejandra Martiñan ya está despidiéndose de sus colegas y cuenta su caso tan particular: “Me vine desde Roma solo para esto, mañana me vuelvo para Europa. Para mi es un punto culmine en mi carrera, era una cuenta pendiente sobre todo cumplirla en mi país y en el Obelisco. Creo que el show lo hicimos para nosotros”.
María Nieves reconoció sentirse muy emocionada: “La gente a mi me vuelve loca, de vez en cuando tengo que bailar porque me llevo algo que me dura como un mes. La energía que me brinda el público es maravillosa. Fue una noche de muchos recuerdos, me vinieron a la menteVirulazo y Elvira, y cuando escuché el tema Verano Porteño se me representó Juan Carlos Copes, porque yo lo bailaba con él.” Para su Partners, el brasileño Junior Cervila, se repitió la emoción: “Fue un honor para mí, amo el tango y cambié de patria por el tango. Cuando me vine a
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“Cuando debutó Tango Argentino en 1983, en París, yo estaba ahí, y realmente me emocioné mucho cuando Claudio me invitó a participar de este evento. Además, la compañía esta impecable, mejor que nunca. Estoy muy feliz esta noche y hay que seguir adelante con este proyecto porque Tango Argentino fue una bisagra para el mundo.”, cuenta Walter Ríos.
Para El Pebete, Horacio Godoy, “fue una noche increíble y creo que le debemos mucho a toda la gente de Tango Argentino, los que trabajamos del tango estos últimos 20 años. Me saco el sombrero y estoy inmensamente agradecido de toda la movida post 83 que generó que todos hoy por hoy podamos vivir de lo que nos gusta y que este impuesto en el mundo. De no haber sido por Tango Argentino no se qué hubiese pasado con nosotros, tal vez hoy estaríamos adentro de una oficina”.
Por su parte, para el talentoso Pablo Agri “fue una noche de fiesta”: “Los que hemos tenido la suerte de hacerlo anteriormente, revivir esto en Buenos Aires y en este lugar es una fiesta magnifica”.
Los abrazos se repiten entre unos y otros. Algunos todavía visten la ropa del show y se van a cambiar rápidamente. Junto a su hijo, Alejandra Martiñan ya está despidiéndose de sus colegas y cuenta su caso tan particular: “Me vine desde Roma solo para esto, mañana me vuelvo para Europa. Para mi es un punto culmine en mi carrera, era una cuenta pendiente sobre todo cumplirla en mi país y en el Obelisco. Creo que el show lo hicimos para nosotros”.
Según María Rivarola, “es un volver a vivir, hacía once años que no hacíamos Tango Argentino, y recordé a muchos compañeros que ya no están”.
Antes de partir raudamente hacia la Costa donde estaba trabajando, Roberto Antier,asistente de Segovia, nos dijo: “De haber estado en tantas versiones de Tango Argentino nos faltaba ésta, la de hacerlo en el Obelisco, con el fondo de la 9 de julio y que los porteños se sentaran al aire libre. Fue una noche histórica y que capaz no se vuelva a repetir. Esto es como la selección argentina, lo mejor del tango estuvo acá, Zotto salió corriendo del teatro, dejó su función para estar acá, y hubo gente que vino del exterior en forma especial… Tuvimos artistas del primer show, como María Nieves, y otros con sangre joven que en un par de años van a decir: ‘Yo compartí el escenario con María Nieves, con Walter Ríos, María Graña, Lavié… y me dirigió Claudio Segovia’”...
Para Pablo Verón, la función resultó especial: “Disfruté mucho estar acá con todos estos grandes artistas y esta gran cantidad de gente, fue una experiencia muy buena”.
Según Eduardo Arquimbau, fue una función “histórica para Buenos Aires”; y para Naanim Timoyko la gran tarea de Segovia ha sido “embellecer al tango de esta manera, y todo gracias a la genialidad de Claudio”.
Finalmente, ya más relajado y con una sonrisa, Claudio Segovia confió de su labor: “Lo único que hice fue admirar a todos los artistas y al tango, y después el resultado es éste. Junté a gente que yo admiraba con una música tan grande como la del tango que me gustó desde toda la vida”.
Para Pablo Verón, la función resultó especial: “Disfruté mucho estar acá con todos estos grandes artistas y esta gran cantidad de gente, fue una experiencia muy buena”.
Según Eduardo Arquimbau, fue una función “histórica para Buenos Aires”; y para Naanim Timoyko la gran tarea de Segovia ha sido “embellecer al tango de esta manera, y todo gracias a la genialidad de Claudio”.
Finalmente, ya más relajado y con una sonrisa, Claudio Segovia confió de su labor: “Lo único que hice fue admirar a todos los artistas y al tango, y después el resultado es éste. Junté a gente que yo admiraba con una música tan grande como la del tango que me gustó desde toda la vida”.
Txt: Muriel Rébori
Fotos: Alejandra Marín
Fotos: Alejandra Marín
martes, 22 de marzo de 2011
Que se siente?
Una noche, al terminar de dar una exhibicion en una milong, con el Chino Perico, se me acerco un chico, no tan chico y me pregunto: "Que se siente bailar con el Chino Perico?".
La pregunta fue muy simple, tanto que me abrumo...No sabia que responder! Mientras pensaba la respuesta, una imagen vino a mi mente y decidi que esa seria la descripcion perfecta de la mezcla de sensaciones que yo experimentaba al bailar con el. Asi que, lo mire y le dije:
"Cuando yo era chica, decidi empezar a bailar, no fue por vocacion, fue de la mano de mi padre...Mas que por vocacion, era una manera de controlarme... El muchacho me miraba y seguia mi relato atentamente, sin saber a que llevaba. Y continue: Me llevaba a las milongas que el frecuentaba, me compraba una gaseosa y yo, mientras el bailaba, me quedaba sentada, bastante aburrida. Era entonces cuando me levantaba, sigilosamente de mi silla y empezaba a buscar algo de diversion. A veces era sana, otras no tanto, por ejemplo, bajo las mesas, cambiaba zapatos, carteras, entre unas y otras, a veces, mientras duraba la tanda, cambiaba los vasos, en fin, cosas que en ese momento se me ocurrieran. Entonces el organizador o algun cliente que me pescaba se acercaba a mi viejo y le decia: "Don Bulotta, a ver si me controla la piba...Usted sabe que ya es un compromiso tenerla aqui, de yapa, la piba hace lio...".
En ese momento, mi viejo -que de chico no habia sido ningun santito- se acercaba a la mesa y me decia, abrochandose el saco: "Bueno, estos tanguitos me gustan pa´ bailarlos con vos...Subite!". Era ahi cuando yo saltaba de la mesa y salia, subida a los zapatos de mi papa, fundida en su abrazo, feliz, ajena a todo y a todos. Con un hombre que me hacia flotar, que me divertia, que era mi amigo, que era un poquito mi novio, que me contenia, que si me equivocaba me arreglaba todo (yo no me equivocaba nunca, si estaba sobre sus zapatos)...Asi, asi se siente bailar con el Chino Perico...
La niña q llamas gorda, pasa días sin comer para bajar de peso. Al niño q le dices bruto, quizás tiene problemas de aprendizaje. La niña a la q acabas de llamar fea, pasa horas arreglándose para q personas como tú la acepten. Del niño q te burlas en la escuela, quizás recibe abuso en su hogar como para q tú sigas destruyendo su autoestima.
ENTREVISTA PUBLICADA POR DIARIO LA NACION A MILONGUEROS
Nota publicada en La Nación del Sábado pasado:
http://www.lanacion.com.ar/entretenimientos/nota.asp? nota_id=954734
Los reyes de la noche en las milongas porteñas
Representan los años dorados del baile social
El milonguero se transformó en una rara avis y en una figura mítica en los últimos años. Nombres como Lampazo, Petróleo, Finito, Gerardo Portalea, Milonguita, Pepito Avellaneda y Carlos Gavito, entre muchísimos otros, pueden decir poco para el común de la gente, pero para el ambiente de la milonga tienen la relevancia de un Leonel Messi para el mundo del fútbol o un Bob Dylan para la cultura rock.
Así de significativa fue la presencia de esos milongueros en el renacimiento de los 80 y en el baile actual. No hay bailarín profesional, desde los más novatos a las estrellas actuales de la danza del tango, que no hayan recurrido a su arte, a sus pasos, a sus pausas y a sus códigos para caminar la pista. Muchos fallecieron, pero todavía quedan algunos que, como auténticos tesoros, circulan por las milongas maravillando con uno de los artes más sutiles de la cultura popular: Parejita, Chino Perico, Flaco Dany, y Osvaldo y Coca, entre muchísimos otros, fueron rescatados por el proyecto Aceta (Academia de Estilos del Tango Argentino) y son auténticas celebridades en el ámbito milonguero.
Ninguno se disputa ningún puesto, pero cada uno en lo que hace es el mejor. Muchos todavía están en actividad, en algunos casos rozan la leyenda o se mantienen semiretirados; en otros casos, el perfil bajo es inversamente proporcional a su talento. Videos que circulan por YouTube y miles de blogs de todo el mundo hablan de ellos, y los extranjeros vienen de los más inhóspitos lugares del planeta simplemente para conocerlos, sacarse una foto o tomar una clase de tango por un día.
El dandy de las pistas
"Esta es la época de los últimos mohicanos, porque quedamos pocos de los años cuarenta y cincuenta cuando no había academias ni maestros.
Aprendíamos entre nosotros, improvisábamos pasos, pero no nos copiábamos. La sutileza salía de nosotros. Inventábamos cosas todo el tiempo. Ahora, hay más caciques que indios", se ríe el Flaco Dany, con picardía, ojos vivaces y un bronceado, que contrasta con su vida noctámbula.
Con cincuenta años circulando por las pistas del Club Atlanta, no hay quién pueda con su milonga de traspié, una especialidad que lo catapultó de su trabajo de chofer de larga distancia a un dandy de las milongas locales y del exterior. "Yo trabajé muchos años de chofer hasta que me encontré con Gavito, que me hizo viajar porque le encantaba mi estilo. Otro fue Osvaldo Zotto, que me dio una mano enorme. Ellos me profesionalizaron, pero yo era bailarín de milonga de lunes a lunes. Cuando trabajaba en Vialidad, que arrancaba a las 6 de la mañana y terminaba bien tarde, me pegaba una duchita, me "empilchaba" y me iba para el baile, aunque tenía que madrugar.
Así fue mi vida, pero nunca pensé en vivir de esto. El otro día vino un grupo de cincuenta dinamarqueses y se terminaron quedando casi un mes para bailar conmigo. Eso es muy lindo."
-¿Qué busca transmitir?
-La elegancia. Cuando abrazamos, tratamos de acariciar al otro. La sutileza del bailarín es captar a su pareja. Es una cosa muy suave. Es como en mi vida, que soy un eterno enamorado de las cosas bonitas y trato de estar a la par de eso cuando bailo.
La leyenda continúa
Eduardo Parejita tiene 77 años. Es de Villa Pueyrredón y se crió en el ambiente del Club Juvena con míticos milongueros, como Tequendama y Ortega, donde se hacía un culto al tango y a la amistad. "Soy una persona de perfil bajo y aunque me digan que soy un fenómeno yo no sé qué pensar. Pero tengo 60 años de baile y porque lo viví, lo puedo contar. Aprendí en Juvena (actualmente Gabriela Mistral), adonde venían los mejores bailarines de la época. Me acuerdo que practicábamos entre hombres y después salíamos a recorrer los clubes. La mayoría hacíamos de mujer porque era la mejor manera de aprender", cuenta sin ruborizarse el legendario bailarín. Parejita era transportista de pianos y dedicó buena parte de su vida a ese oficio. Ahora, dice que se quiere retirar del baile, pero no lo dejan, y en el fondo tampoco quiere.
-¿Cuál es su estilo?
-Lo mío es el estilo orillero, pero para mí el baile es uno solo. Ninguno es Dios bailando. Por ahí con mi mujer vamos a ver un baile y nos quedamos enamorados de esos viejitos que tienen una cadencia increíble. Por eso no me doy alarde de ser milonguero. Esa es mi vida.
-¿Y cómo bailaba de pibe?
-A los 17 años me inicié y no era un fenómeno ni mucho menos. Me acuerdo que me dejaban en el medio de la pista plantado. No podías bailar con cualquiera. Así que un día arreglé con la novia de mi hermano para hacerle un cabeceo y que saliera a bailar conmigo así me veían las otras chicas. Recién ahí empecé a bailar en serio.
Compás y elegancia
En su trabajo en el Ministerio de Economía lo conocen como Ricardo Ponce, pero en las milongas el nombre de Chino Perico circula con devoción casi religiosa en el Sin Rumbo o en el Sunderland, templos de los bailarines. "Yo empecé a bailar de muy chico, a los 13 años, y veía a la gente de Urquiza, donde lo importante era el compás y la elegancia. En los demás bailes había mucho repollo, se hacían un montón de pasos y eso dejaba mal parado al hombre. En Urquiza se cuidaba mucho la elegancia del bailarín. Por eso, sobresalía."
Cuando conoció a su maestro, Luis Lemos Milonguita, el Chino quedó fascinado. "Para mí era el mejor y no ha sido superado. Tenía una forma de vestir y una elegancia en el baile que todos aprendimos de él. El bailarín tiene que saberse parar bien, caminar bien y sentir la música. El milonguero baila los tangos que le gusta escuchar y siente, entonces eso lo transmite al cuerpo y las piernas hablan.
-¿Qué le pasa cuando escucha lo que dicen de usted como bailarín?
-Cada bailarín tiene su ángel y es único, por eso yo nunca dije que bailo bien. Es más, yo no sé si bailo bien o mal, pero bailo el tango porque me gusta. Hace poco me querían pagar un montón para ir a Inglaterra, pero yo tenía miedo. ¿A ver si me pasaba algo allá, lejos de Buenos Aires?
Pies con guantes de seda
Osvaldo y Coca saltaron a la fama en 2004, cuando ganaron el Campeonato Mundial de Tango Salón. Pero eso no hizo más que evidenciar la riqueza de estilo guardado en la zona sur de Buenos Aires que causó fascinación. "Gavito me puso pies de miel porque decía que no toco el piso cuando bailo, y otros me dicen que tengo guantes en los pies o pisada de gato. A mí me da risa -confiesa Osvaldo-. El tango son dos clases no más: el tango salón y el tango fantasía, y ahí se acaba. Mi tango es el de los cincuenta. Un tango que lo bailó tu viejo y que es muy sentido, muy dulce y muy lindo." En el patio de su casa, practicaba el mítico Pepito Avellaneda y de él aprendió el orgullo por la zona sur y el sentimiento del baile. "Lo más importante es que el milonguero baile para uno y no para que lo miren. Yo bailé siempre igual, ya sea en el patio de mi casa o en el exterior."
-¿Cuál es el secreto?
-Nosotros en la zona sur bailamos con paso cortito y natural, como uno camina por la calle. Es como en la vida, cuando abrazas a una mujer y no existe nadie en el mundo.
Por Gabriel Plaza
De la Redacción de LA NACION
sábado, 19 de marzo de 2011
| EL CHINO PERICO | ||
Ricardo Ponce es el Chino Perico. El anteúltimo de once hermanos, jubilado del Ministerio de Economía, padre de tres hijos varones, y fiel representante del estilo de tango de “Villa Urquiza”. | ||
| - ¿Por qué te dicen el Chino Perico? Eso me lo puso la Gallega, que hacía el baile en el Salón Canning, que ahora organiza Darío, su marido. Ella decía que me parecía a Balbín, entonces me empezó a decir “Chino”… Por otro lado, en el barrio me decían “Perico” porque jugaba al fútbol. Entonces me quedo el “Chino Perico.” - ¿Qué pensás del milonguero que baila arriba del escenario? Yo creo que el bailarín pierde el ángel cuando lucra con el tango. Una cosa es bailar arriba del escenario porque te gusta... Todos los bailarines cuando empezaron eran fantásticos, ahora los ves y pensás “Cómo han cambiado!” - ¿A quiénes te referís? A una generación de milongueros que empezaron a bailar o dar clases y perdieron ese halo de luz que transmite la pareja… De mi generación ya queda poco y nada. - ¿Qué sería lucrar con el tango? Cobrar. Pero también es cierto que si no trabajás te morís de hambre - El mercado del arte y la industria cultural… Sí… Pero el tango a la larga te castiga. El Tango es un sentimiento que se baila, entonces tenes que poner los cinco sentidos al bailar. Escuchar la música, las pausas, caminar bien y tratar de ser elegante. - ¿Ese es el estilo Villa Urquiza? Sí, un estilo que se paseó por todo el mundo. De ahí salió el tango danza. El tango danza es Urquiza, compás y elegancia. - ¿Tus comienzos con el género? Cuando tenía 5 años mi familia decidió mudarse a Buenos Aires.Y y yo bailo desde los 13 años porque mis hermanos eran todos milongueros. Con mi hermana más chica mirábamos al resto de mis hermanos bailando y cuando se iban tratábamos de imitarlos. “A los jóvenes hay que dejarlos que bailen como quieran, porque solitos van a volver al tronco de la rama” - ¿En qué barrio empezaste? Empecé a bailar en Florida (Vicente López), en el club “Defensores de Florida”, calle Laprida al 2100, donde fueron todas las orquestas: Troilo, Pugliese, Miguel Caló… y en el “Unión de Florida”, sobre Av. San Martín, donde también iban las orquestas. - Actualmente tu compañera de baile es Cecilia Bulotta. ¿Ensayan antes de bailar en alguna exhibición? Cuando bailamos somos creativos, hacemos cosas dentro de la música que estamos bailando. Practicar es para ablandarse, pero bailando lo principal es la cración. Si practicás con un tema y después te ponen otro tenés que saberlo bailar igual. En cambio a un milonguero le preguntas qué tango va a bailar, y debe contestar: “Poné cualquiera!” - ¿Cómo definir al milonguero? Es más legitimo para bailar. Antes el decir que alguien era milonguero era mala palabra. Ahora milonguero le dicen a cualquiera. Antes era algo de sangre, ese tipo no podía estar sin bailar. Había como 50 confiterías que empezaban a las 2 de la tarde y ya estaban todos bailando. Iban de una en otra, terminaban a las 10 de la noche y se iban a comer o a jugar al billar. Había varios cafés, aunque ahora hay muchos que dicen ser clásicos del tango y es todo mentira. “El tango danza es Urquiza, compás y elegancia” - ¿A qué orquestas seguían? A Pugliese, a Aníbal Troilo… Yo iba por ejemplo al “Palermo Palace” (Santa Fé y Godoy Cruz), y a la vuelta Vargas me llevaba hasta mi casa con su coupé celeste y azul. Vivían unos cuantos en Vicente López. Y para ir a bailar estaba “El rancho”, “El trébol de Buenos Aires”… todos los días íbamos a bailar. También estaba la confitería “El velero”, debajo de la cual estaba el cabaret “Las Brujas”. También iba al “Club Viento Norte” en la calle Acha. Ahí iba Milonguita, Pinito, la “Chimbela”, era una maravilla. - ¿Qué pensás del “tango nuevo”? Está saliendo una camada de pibes que bailan extraordinario, y yo por lo menos estoy re contra contento. Me gusta que se baile tango bien, y yo estoy completamente contento porque así sigue nuestra música, que es nuestro país. Es una alegría grande. - ¿Qué consejo les darías a los más jóvenes? Que sigan así, que no se alcoholicen y que no se droguen! Lo principal es eso. A los chicos no hay que decirles que “no bailen así”. Hay que dejarlos que bailen como quieran, porque van a volver “al tronco de la rama” digamos… - ¿Cómo es el vínculo con Cecilia? Es una gran amiga, lástima que es enanita! (Risas) Nos divertimos mucho, nos cargamos, nos hacemos gamba con “los amigos con derecho a roce” de cada uno. Bailamos juntos desde hace poco más de un año, y nunca nos enojamos si el otro se equivoca. Al principio cuando ella estaba nerviosa yo me reía, y ella me decía “¿De qué te reis?”, y yo le decía que haga de cuenta que no había nadie. El baile es una alegria y uno va para divertirse. Si vas a bailar y te enojas, no sirve. Actualmente damos clases privadas, y vamos a alguna milonga cuando nos llaman para bailar. Estuvimos por ejemplo en el Centro Cultural “El Esquinazo”, en la calle Córdoba, para los chicos, nos encanta. CECILIA BULOTTA: “Desde hace 30 años que intento visualizar la famosa cuarta pared para olvidarme de que está el público, y hoy puedo decir que es plata tirada. El Chino es mi cuarta pared, el tipo que me canta al oído la letra del tango” Entrevista: Julieta Erdozain Fotos: Antonio Fresco (www.antoniofresco.com.ar) | ||
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