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- Cecilia Bulotta Chino Perico
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sábado, 19 de marzo de 2011
| EL CHINO PERICO | ||
Ricardo Ponce es el Chino Perico. El anteúltimo de once hermanos, jubilado del Ministerio de Economía, padre de tres hijos varones, y fiel representante del estilo de tango de “Villa Urquiza”. | ||
| - ¿Por qué te dicen el Chino Perico? Eso me lo puso la Gallega, que hacía el baile en el Salón Canning, que ahora organiza Darío, su marido. Ella decía que me parecía a Balbín, entonces me empezó a decir “Chino”… Por otro lado, en el barrio me decían “Perico” porque jugaba al fútbol. Entonces me quedo el “Chino Perico.” - ¿Qué pensás del milonguero que baila arriba del escenario? Yo creo que el bailarín pierde el ángel cuando lucra con el tango. Una cosa es bailar arriba del escenario porque te gusta... Todos los bailarines cuando empezaron eran fantásticos, ahora los ves y pensás “Cómo han cambiado!” - ¿A quiénes te referís? A una generación de milongueros que empezaron a bailar o dar clases y perdieron ese halo de luz que transmite la pareja… De mi generación ya queda poco y nada. - ¿Qué sería lucrar con el tango? Cobrar. Pero también es cierto que si no trabajás te morís de hambre - El mercado del arte y la industria cultural… Sí… Pero el tango a la larga te castiga. El Tango es un sentimiento que se baila, entonces tenes que poner los cinco sentidos al bailar. Escuchar la música, las pausas, caminar bien y tratar de ser elegante. - ¿Ese es el estilo Villa Urquiza? Sí, un estilo que se paseó por todo el mundo. De ahí salió el tango danza. El tango danza es Urquiza, compás y elegancia. - ¿Tus comienzos con el género? Cuando tenía 5 años mi familia decidió mudarse a Buenos Aires.Y y yo bailo desde los 13 años porque mis hermanos eran todos milongueros. Con mi hermana más chica mirábamos al resto de mis hermanos bailando y cuando se iban tratábamos de imitarlos. “A los jóvenes hay que dejarlos que bailen como quieran, porque solitos van a volver al tronco de la rama” - ¿En qué barrio empezaste? Empecé a bailar en Florida (Vicente López), en el club “Defensores de Florida”, calle Laprida al 2100, donde fueron todas las orquestas: Troilo, Pugliese, Miguel Caló… y en el “Unión de Florida”, sobre Av. San Martín, donde también iban las orquestas. - Actualmente tu compañera de baile es Cecilia Bulotta. ¿Ensayan antes de bailar en alguna exhibición? Cuando bailamos somos creativos, hacemos cosas dentro de la música que estamos bailando. Practicar es para ablandarse, pero bailando lo principal es la cración. Si practicás con un tema y después te ponen otro tenés que saberlo bailar igual. En cambio a un milonguero le preguntas qué tango va a bailar, y debe contestar: “Poné cualquiera!” - ¿Cómo definir al milonguero? Es más legitimo para bailar. Antes el decir que alguien era milonguero era mala palabra. Ahora milonguero le dicen a cualquiera. Antes era algo de sangre, ese tipo no podía estar sin bailar. Había como 50 confiterías que empezaban a las 2 de la tarde y ya estaban todos bailando. Iban de una en otra, terminaban a las 10 de la noche y se iban a comer o a jugar al billar. Había varios cafés, aunque ahora hay muchos que dicen ser clásicos del tango y es todo mentira. “El tango danza es Urquiza, compás y elegancia” - ¿A qué orquestas seguían? A Pugliese, a Aníbal Troilo… Yo iba por ejemplo al “Palermo Palace” (Santa Fé y Godoy Cruz), y a la vuelta Vargas me llevaba hasta mi casa con su coupé celeste y azul. Vivían unos cuantos en Vicente López. Y para ir a bailar estaba “El rancho”, “El trébol de Buenos Aires”… todos los días íbamos a bailar. También estaba la confitería “El velero”, debajo de la cual estaba el cabaret “Las Brujas”. También iba al “Club Viento Norte” en la calle Acha. Ahí iba Milonguita, Pinito, la “Chimbela”, era una maravilla. - ¿Qué pensás del “tango nuevo”? Está saliendo una camada de pibes que bailan extraordinario, y yo por lo menos estoy re contra contento. Me gusta que se baile tango bien, y yo estoy completamente contento porque así sigue nuestra música, que es nuestro país. Es una alegría grande. - ¿Qué consejo les darías a los más jóvenes? Que sigan así, que no se alcoholicen y que no se droguen! Lo principal es eso. A los chicos no hay que decirles que “no bailen así”. Hay que dejarlos que bailen como quieran, porque van a volver “al tronco de la rama” digamos… - ¿Cómo es el vínculo con Cecilia? Es una gran amiga, lástima que es enanita! (Risas) Nos divertimos mucho, nos cargamos, nos hacemos gamba con “los amigos con derecho a roce” de cada uno. Bailamos juntos desde hace poco más de un año, y nunca nos enojamos si el otro se equivoca. Al principio cuando ella estaba nerviosa yo me reía, y ella me decía “¿De qué te reis?”, y yo le decía que haga de cuenta que no había nadie. El baile es una alegria y uno va para divertirse. Si vas a bailar y te enojas, no sirve. Actualmente damos clases privadas, y vamos a alguna milonga cuando nos llaman para bailar. Estuvimos por ejemplo en el Centro Cultural “El Esquinazo”, en la calle Córdoba, para los chicos, nos encanta. CECILIA BULOTTA: “Desde hace 30 años que intento visualizar la famosa cuarta pared para olvidarme de que está el público, y hoy puedo decir que es plata tirada. El Chino es mi cuarta pared, el tipo que me canta al oído la letra del tango” Entrevista: Julieta Erdozain Fotos: Antonio Fresco (www.antoniofresco.com.ar) | ||
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