Una noche, al terminar de dar una exhibicion en una milong, con el Chino Perico, se me acerco un chico, no tan chico y me pregunto: "Que se siente bailar con el Chino Perico?".
La pregunta fue muy simple, tanto que me abrumo...No sabia que responder! Mientras pensaba la respuesta, una imagen vino a mi mente y decidi que esa seria la descripcion perfecta de la mezcla de sensaciones que yo experimentaba al bailar con el. Asi que, lo mire y le dije:
"Cuando yo era chica, decidi empezar a bailar, no fue por vocacion, fue de la mano de mi padre...Mas que por vocacion, era una manera de controlarme... El muchacho me miraba y seguia mi relato atentamente, sin saber a que llevaba. Y continue: Me llevaba a las milongas que el frecuentaba, me compraba una gaseosa y yo, mientras el bailaba, me quedaba sentada, bastante aburrida. Era entonces cuando me levantaba, sigilosamente de mi silla y empezaba a buscar algo de diversion. A veces era sana, otras no tanto, por ejemplo, bajo las mesas, cambiaba zapatos, carteras, entre unas y otras, a veces, mientras duraba la tanda, cambiaba los vasos, en fin, cosas que en ese momento se me ocurrieran. Entonces el organizador o algun cliente que me pescaba se acercaba a mi viejo y le decia: "Don Bulotta, a ver si me controla la piba...Usted sabe que ya es un compromiso tenerla aqui, de yapa, la piba hace lio...".
En ese momento, mi viejo -que de chico no habia sido ningun santito- se acercaba a la mesa y me decia, abrochandose el saco: "Bueno, estos tanguitos me gustan pa´ bailarlos con vos...Subite!". Era ahi cuando yo saltaba de la mesa y salia, subida a los zapatos de mi papa, fundida en su abrazo, feliz, ajena a todo y a todos. Con un hombre que me hacia flotar, que me divertia, que era mi amigo, que era un poquito mi novio, que me contenia, que si me equivocaba me arreglaba todo (yo no me equivocaba nunca, si estaba sobre sus zapatos)...Asi, asi se siente bailar con el Chino Perico...

